Place Vendôme fue el escenario donde la Casa de Moda Louis Vuitton capturó la esencia de París. Hoy, este fabuloso epicentro de la elegancia francesa, se convirtió en el corazón de la colección Primavera-Verano 2017.

 Una cuestión de territorio: Margen derecha vs Margen izquierda, cada lado posee sus propias particularidades y sensibilidades creativas. Es acerca de mostrar la atmósfera de moda de París, una capital que reúne todo tipo de moda, un magnifico vórtice que absorbe todos los ideales artísticos alrededor del mundo.

 En algún lugar entre lo teatral y estético, una ingeniosa, sabia, original y comprensiva parisina, para quien vestirse es un placer, nace a partir de esta ilustrada herencia.

La Maison Louis Vuitton, con su centro en la capital, París, poblada por mujeres que con sus largos vestidos  jersey flotan mientras se mueven, soñando con el triunfo en trajes de sastre, deslumbrando con pitones de arcoíris que seducen, adornadas con un suspiro de “Epi flame”, bordadas con “lazo de caviar”. Amantes de la complicidad intelectual, ellas usan camisetas deportivas y elegantes que hacen referencia a los faunos de comienzos del siglo XVIII, decorando la fachada de Place Vendôme.

 Celebrando el ahora y el siempre, de la típica y pura parisina, la Maison Louis Vuitton, vuelve a ese momento donde no era el Place Vendôme sino el Place Conquêtes (Plaza de las Conquistas).