Moda de una generación libre.

La marca debutó con una colección inspirada en un look étnico, apostó por las superposiciones, atuendos muy ligeros y de grandes proporciones. Con esta presentación se evocó un aire hippie, por el aspecto de cada uno de los diseños, cuyos colores eran tonalidades tierra, estampados con rosado, blanco, rojo, azul, entre otros los cuales tenían rayas, bacterias o cuadros. La presencia del denim y cachemira deshilachada, con maxi atuendos que simulaban ponchos, bolsos y bufandas enormes, además de zapatos bajos con diferentes adornos o simples, brindó esa nostalgia de aquellos años donde se respiraba el lema paz y amor.

Escrito por Gabriela Pecchielan.