La cultura en ropas.

Como sacada de un libro de historia, JW Anderson dio a conocer su colección primavera-verano 2017 inspirada en Enrique VIII, en la cual, las formas de los diseños pasaban de ser angostas y alargadas hasta las caderas para luego terminar en faldas fluidas. Además que el calzado se presentó con tacones gruesos que daban el aspecto de ser cortados. El material que dominó en los atuendos era lino fino y orgánico y el juego de tejidos se hicieron notar más aún, sobre todo por las mangas largas terminadas en volantes con la presencia de túnicas acolchadas.

Los colores que estuvieron presentes eran tonalidades rosa, azul, dorado, verde, rojo, entre otros, así como accesorios como maxibolsos de contextura blanda de piel, pendientes disparejos, estampados indescifrables,etc, que dieron paso a una pasarela original. En palabras de JW Anderson, esta línea tiene su razón de ser tal y como lo expresó “Se basa en la época de Enrique VIII, pero parte también de una idea de reliquia, de cómo una mujer puede coger algo masculino y agresivo de un periodo pasado y ser, no una guerrera, pero sí forjarse una silueta muy poderosa”.

Escrito por Gabriela Pecchielan.