Aunque es una de las presentadoras más jóvenes de la televisión colombiana en la actualidad, su experiencia, credibilidad, y proyección es comparable con la de reconocidos talentos.

Maritza Aristizábal es una periodista paisa, nacida en Granada Antioquia. Desde hace dos años se sentó por primera vez en el set, pero antes le había dedicado su vida al periodismo político. No es solo la cara de mostrar, la que se sienta a leer un prompter, antes de llegar a presentar, ella misma ha hecho parte de la producción de las
noticias, por eso la gente la ve y le cree.

“Presento, pero nunca he dejado de combinarlo con la reportería, esa es la única forma de no convertirse, frente a la cámara, en un simple lector de noticias. Tengo claro que uno de los principales valores que debo dejar para la percepción es la credibilidad y la objetividad combinada con la reflexión”

EL PERIODISMO, SU PASIÓN

Aristizábal respira periodismo. Desde que estaba en tercer semestre de la universidad empezó a relacionarse con los medios de comunicación. Pasó por Noticias UNO y Telepaís, estudiaba por las mañanas y en las tardes cubría campañas a la alcaldía y/o a la Presidencia de la República.

“El periodismo político te obliga a entender la situación país, a responderte las preguntas que se hacen millones, a cuestionar y, con frecuencia, poner contra la pared a los personajes más poderosos”.

Pero su verdadera hazaña fueron las prácticas profesionales. Decidió hacerlas en CNN en español. Sin contactos ni palancas, solamente su voluntad, empezó a llamar, y enviar correos por lo menos tres veces a la semana, a la espera de que la cadena, referente de noticias en el mundo, la recibiera. Tres meses después llego la confirmación: fue escogida.

“Cuando ya estuve en las instalaciones, un poco abrumada, entendí la magnitud de mi capacidad pues había sido seleccionada entre más de mil aplicantes de todo el mundo. Para esa temporada sólo éramos una chilena y yo.”

Cinco meses después regresó al país con el objetivo de recibir su título profesional. Sin embargo, al llegar se encontró de frente con la oportunidad de vincularse a RCN televisión y así lo hizo.  Pasó primero por la sección de entretenimiento hasta que finalmente se acomodó en lo que le gusta y para lo que se había preparado: la
sección política. Varias veces le llegaron fugaces propuestas de presentar en magazines, capsulas de entretenimiento e incluso deportes, pero las descarto en medio del sueño de convertirse en una periodista influyente, una líder de opinión.

Como periodista le ha puesto el micrófono y ha cuestionado a presidentes, empresarios, congresistas, víctimas e incluso victimarios del conflicto. Pero hay dos cubrimientos que han marcado su vida: la visita del papa Francisco a México  la liberación de varios secuestrados por las Farc.

“Apropiarse de las emociones de los que son protagonistas en nuestras historias es la mejor forma de trasmitirlas a los demás.”

Hoy en día es la presentadora titular de los fines de semana en noticias RCN, también está al frente de las emisiones centrales lunes, martes y miércoles. Pero Maritza no se desprende de la reportería además apoya en labores de contenido y editoriales.

LA FAMILIA, EL AMOR Y LA VOCACIÓN

Profesionalmente, como dicen por ahí, se hizo a pulso, pero la “berraquera” la heredó de sus padres que, en búsqueda de mejores oportunidades, la trajeron a Bogotá cuando apenas tenía 7 meses. Los primeros años fueron difíciles, la capital parecía una ciudad convulsionada, rápida e insegura. Pero se fueron acomodando y
progresando rápidamente.

El éxito de esta antioqueña llegó gracias al esfuerzo y al trabajo constante. A pesar de las dificultades económicas que la familia tuvo que sobrellevar al comienzo de su vida en la capital, fue la mejor estudiante de su colegio año tras año, se ganaba las medallas a la excelencia, la disciplina y además era una líder innata: personera y vocera del salón.  Aunque hoy, por su decisión personal, desarrollo aptitudes comunicacionales, su fuerte en ese entonces eran los números, incluso se ganó las olimpiadas matemáticas.

A la hora de elegir su futuro profesional, sus opciones eran la medicina forense o el periodismo especializado en guerra.  Finalmente estudió comunicación social y periodismo en la Universidad Externado de Colombia, donde ganó la beca de mejor promedio académico durante tres semestres.

Maritza profesa un enorme amor, respeto y admiración por toda su familia. “me enseñaron algo distinto a hacer las cosas lo mejor posible, me inculcaron ese sentimiento de querer siempre ser la mejor y así desarrollé ese espíritu competitivo. Aunque nunca lo verbalizaron, me hicieron saber que la clave del éxito es hacer las
cosas con disciplina”.

Ama aprender cosas nuevas cada día, conocer lugares, entender culturas y comportamientos humanos, viajar.  Su meta en este oficio es no limitar sus sueños y que la excelencia profesional nunca sacrifique el frente familiar, el espiritual o una vida llena de emociones.