La devoción y creatividad son dones que lleva consigo, además de salirse de lo común al transformar ideas en realidades con piezas que se diferencian del resto al llevar elementos poco utilizados en la moda y de transmitir un mensaje

El diseñador colombiano Christian Colorado desde muy temprana edad mostró interés en la moda, puesto que tuvo un encuentro cercano con las telas e hilos, puesto que su madre, hermanas y abuela se dedican a la confección. El talentoso joven dio sus comienzos en arte de la costura mediante la práctica de las técnicas que hoy domina, lo que le valió para el año 2010 laborar con diseñadores, sastres y modistos, que a su vez retroalimentaban el conocimiento de Colorado y sus ganas de establecer su firma. Para el año 2015 lanzó su marca, dirigida a un target masculino, la cual, se caracteriza por ser auténtica en cuanto a la implementación de los materiales que usan las prendas, que van desde materiales de tapicería hasta mallas y también por el uso de técnicas típicas de la sastrería clásica.

Recientemente, participó en Colombiamoda 2016 en el concurso Young Creative Chevrolet, en el cual 13 jóvenes talentosos exponían sus diseños y además debían incluir uno inspirado en el auto Camaro Six. La presentación de Colorado, estuvo inspirada en tres grandes profetas Jesucristo, Mahoma y Buda, en la cual, adaptó a estas figuras a un entorno moderno e igualmente la presencia de elementos que se salen de lo común en la ropa, rasgo que se encuentra presente en sus vestimentas. El nombre de la colección #YHWH, se debe a la visión de Christian Colorado de colocar a estos predicadores como famosos en las redes sociales y que en vez de contar con devotos, serían followers.

En el desfile se podían apreciar los colores, blanco, negro, azules, entre otros, también hubo la presencia de diversos cortes y atuendos, en los que se pudo apreciar los tipos de tela y texturas, detalles metálicos, etc. La intencionalidad de los tonos contó mucho puesto que el rojo simboliza la sangre, el blanco la paz, el negro la violencia y el naranja el despertar. Otro de los aspectos que marcó diferencia, fue la sincronía entre el concepto del desfile y el maquillaje de los modelos, puesto que tenían tatuajes de mandalas y cruces y la mixtura entre la cultura punk y el misticismo.

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Escrito por Gabriela Pecchielan