Hoy día resulta evidente que las personas piensan y procesan la información de modo significativamente distinto a sus predecesores. No es un hábito coyuntural sino que está llamado a prolongarse en el tiempo, no se interrumpe sino que se acrecienta, de modo que su destreza en el manejo y utilización de la tecnología es superior cada vez. “Diversas clases de experiencias conducen a diversas estructuras cerebrales”, afirma textualmente el doctor Bruce D. Berry, de la Universidad de Medicina de Baylor, cuya afirmación nos hace pensar que, debido a dicha instrucción tecnológica, los cerebros de hoy en día experimentan cambios que los convierten y los diferencian. ¿Cómo denominar a estos “nuevos” personajes del momento? Algunos los han llamado N-GEN, por Generación en Red (net, en inglés), y también D-GEN, por Generación Digital. Por mi parte, la designación que me ha parecido más fiel es la de “Nativos Digitales”, puesto que todos han nacido y se han formado utilizando la particular “lengua digital” de juegos por ordenador, vídeo e Internet. ¿Cómo denominar ahora, por otro lado, a los que por edad no hemos vivido tan intensamente ese aluvión pero, obligados por la necesidad de estar al día, hemos tenido que formarnos con toda celeridad en ello? Abogo por “Inmigrantes Digitales”. (Prensky, 2001)* Entendido esto, y si lo volcamos a la actualidad de la industria “agencias” en Colombia, podríamos afirmar que la sensación de crecimiento por oferta proviene en gran medida de “agencias inmigrantes digitales”, aquellas que han tenido que presenciar la intensa y rápida entrada de digital y por ello han debido reestructurar no solo su pensamiento sino sus más íntimas fibras ubicadas entre la creatividad y los medios tradicionales. Pero entre estas muchas resalta una que en especial no debería hacer parte de esta denominación, una que nació con el medio, que creció con las herramientas y que construyó con ellas la actualidad no menos cambiante. Una en la que sus primeros colaboradores son hoy los creadores de dichos cambios estructurales fuera de la compañía. Una que se atrevió a pensar que era posible y que creyó que un día como hoy tal vez este texto no este siendo leído en una hoja de papel si no en una pantalla retroiluminada.