Entre las grandes pasarelas, modelos, patrones, textiles y toda la planeación que las ferias de moda conllevan, nos hemos olvidado del concepto más importante: la venta y comercialización del producto, que es en últimas lo que hace que la industria se mueva y subsista en el tiempo al igual que sus glamouroso e ingeniosos creadores.

Esta observación y creación para las masas se convierte en un factor determinante, ya que son estas quienes dictan la moda, lo que se usa en la calle, lo que la gente quiere, necesita y realmente usa y lo más importante, son quienes pagan por los productos que los diseñadores muestran en sus colecciones. Tanto la inspiración, producción, alta calidad y elementos usados para construir dichas prendas, generan costos demasiado altos para una población que no tiene en su mente o cultura el ideal de grandes marcas, y por lo general es ahí donde fallan algunas ferias de moda que actualmente cierran sus puertas porque están dirigidas a un público muy reducido en el espacio geográfico que nos encontramos.

Las prendas que se muestran son muy elaboradas, casi unas obras de arte pero poco funcionales o de un alto costo, por este motivo siempre se ven muy bien pero no salen de estudio o taller del diseñador.

Problema que los sectores más bajos, pequeños empresarios y empresarios del por mayor supieron identificar y aprovechar, y esto explica el nacimiento del agáchese de la moda conocido como El Gran San Victorino o Gran San; un concepto de feria creado por la gente para la gente, gente que tiene necesidades iguales que los demás pero con un toque de individualidad que es en ultimas lo que la moda intenta alcanzar, la caracterización e individualidad de las personas en la sociedad y a su vez a lucir y formar parte de ella.

Actualmente la moda se equipara con la suma de diseño, practicidad y un bajo costo, factores importantes en la sociedad y moda actual, porque con tanta competencia lo que define a una predilección de otra no es el producto como antes, sino es la estrategia de venta y que tan rápido y barato puede llegar el producto al consumidor final. Estrategias que el Gran San maneja y conoce a la perfección, compitiendo cada día más con la industria de la moda aspiracional que en la mayoría de los casos tristemente son diseños para el exterior, para unos pocos o un desfile de fantasía que aunque hay mucho brillo por lo general es más show y farándula que realmente diseño.

José Gómez
La Salle College
Comunicación de la Moda